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Regalos

Siempre me ha gustado recibir regalos. ¿A quién no? Pero con el paso de los años me he dado cuenta que mis intereses han cambiado un poco -bastante-. Este cumpleaños fue el empujón para darme cuenta de eso.

No niego que siempre me gustará que me regalen ropa, zapatos o accesorios; pero nunca me imaginé que un horno microondas me haría tan feliz. Sí, este año recibí un horno microondas y fue lo máximo. Créanme, vivir sin él es un fastidio. Calentar la comida en ollitas, like a granny, no es divertido. Mi mejor amiga se burló de mí y me llamó doña, no me ofende, es la verdad. I'm a desperate housewife.

Por otro lado, siempre me han gustado las flores, sobre todo las gerberas y nunca había recibido alguna por parte de un novio, resuelve, empate, étc y, la verdad, pensé que nunca las recibiría de su parte.

Él odia regalar flores, es demasiado práctico y prefiere regalar cosas que se puedan usar y no se pierdan en el tiempo; en el tiempo que llevamos juntos nunca me había dado uno ni de papel. Por eso, cuando se apareció el día de mi cumple con un ramo de gerberas amarillas -al más puro estilo de Edward Bloom-, morí de amor.

Todavía él se pregunta por qué le digo que este regalo superó al del año pasado y yo le respondo que siempre me importa más el detalle que el regalo en sí. El año pasado, siendo del Deportivo Táchira, me regaló una franela del Caracas Fútbol Club. Este año, dejando de lado su terquedad, me dio flores amarillas. Amor le dicen por ahí. Lo mejor es que juntos vemos el ramo cuando estamos desayunando en la mañana.

Lo dije una vez y lo seguiré diciendo: "Los pequeños detalles, hacen grande la vida" *Carita feliz*

Comentarios

Ricardo Bautista ha dicho que…
Me gusta encontrar este color. Ver que no sólo existe en las impresoras.
Regalame tu microondas.

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Reflexiones de una 34B

Lo admito. Sí. Públicamente lo admito. Hace dos años me quería hacer las lolas. ¿Por qué? Pues la razón es muy sencilla: No estaba conforme con mi 32B. La verdad no estaba conforme con nada de mi cuerpo. Siempre fui gordita, pero a los 17 años y luego de experiencias la inseguridad aumenta y los complejos también.

Por circunstancias de la vida, e hipoglicemia, rebajé esos kilos de más y estaba on fire ¡jajaja!. Me sentía demasiado bien, pero aún quedaba ese pequeño detalle que me incomodaba: Mi 32B. Veía mis sostenes como si fueran para una niña de 12 años y me daban ganas de llorar. Seguía insistiendo: "Cuando tenga plata me hago las lolas".

Pero no hubo necesidad. Con el paso del tiempo mis queridas compañeras fueron creciendo a paso de vencedores, hasta llegar al tamaño que tienen ahorita, con el cual me siento bastante conforme y estoy tratando de ser feliz. Ya no pienso en operarme, sino después que tenga mis hijos porque se me van a chorrear horriblemente y tampoco quie…

Receta para sonreír

• Ingredientes:
- Amor de familia.
- Amigos verdaderos.
- Recuerdos agradables.
- Dulzura.
- Sueños de colores.
- Ilusión.
- Emociones y sentimientos.
- Un corazón grande y limpio.

• Preparación:
- Mezcle en un tazón grande (puede ser su corazón) la taza de amor familiar, la de buenos recuerdos y la de amistad verdadera.
- Agregue la cucharada grande de ilusión.
- Ponga a cocinar a fuego lento hasta que lo sienta lo suficientemente compacto como para que no se rompa con facilidad.
- Si no se espesa rápidamente no lo lleve a la nevera, cuando los recuerdos son fríos descomponen la receta. Tenga paciencia, tarde o temprano su sonrisa irá tomando forma.
- Una vez macizo, vierta en un envase (puede ser su corazón) la mezcla.
- Rellene el bizcocho con mucha dulzura.
- Cubra con la crema de sueños de colores.
- Déjelo secar por muy poco tiempo, mucho puede ocasionar el mismo efecto de la nevera, los sueños secos no son un buen ingrediente.
- Adorne …

911

En caso de emergencia, coma. Prepárese su desayuno favorito y cómaselo en la cena porque puede. Busque lo que le gusta. Endulce su paladar. 

En caso de emergencia, lea. Transpórtese a otros mundos. Vea con otros ojos. Forme parte de otras historias.

En caso de emergencia, escuche música. Cante como si estuviera frente a 200.000 personas. Baile como si nadie lo estuviera viendo. Agite la cabeza al ritmo del bajo.

En caso de emergencia, escriba. Deje salir todo lo que lleva dentro. Póngalo en palabras. Forme rimas. Aventúrese a las décimas. Quédese en la prosa. Déjelo salir.

En caso de emergencia, salga. Vaya a un lugar que no conozca. Pasee por un parque. Sienta la brisa, la naturaleza. Piérdase y aprenda cosas nuevas.

En caso de emergencia, medite. Respire y ponga su mente en blanco. Encuéntrese.

En caso de emergencia, hable. Busque a sus amigos, a los de siempre, a los más nuevos. A los de la birra y a los del café. Desahóguese, así sea por Whatsapp.

En caso de emergencia, abrace. A la fami…