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Volveré, volveré

Debo decir algo: Vuelvo a La Bomba, como guionista.

Muchos y muchas pedirán explicaciones de esto, otros creerán que estoy loca y, seguramente los que desprecian el programa, pensarán que me conformo con cualquier cosa. Está bien que piensen eso, no soy nadie para crearles un criterio de opinión, pero voy a lo que voy.

Hace un año y cuatro meses me fui de Televen en búsqueda de mejores oportunidades para crecer como profesional. Logré conseguir un empleo que, aunque no era mi área predilecta, llenó muy bien mis expectativas, pero aún no me sentía bien conmigo misma. A lo largo de esos ocho meses que estuve trabajando con Ventas y Marketing de Warner, siempre estuve pendiente de encontrar algún otro tigre -o empleo- donde pudiera escribir.

Si bien es cierto que fui la autora de un pequeño stand up comedy el año pasado, también es cierto que eso me duró muy poco, que no lo disfruté lo suficiente y que, dentro de mí seguían las ganas de escribir. No conseguí la oportunidad. Pasaban los meses y yo no tenía empleo. Iba a entrevistas y no salía nada. La realidad del venezolano me dio una cachetada y me dolió; y yo seguía preguntándome cuándo volvería a escribir.

Un día, en una reunión de amigos de mi novio, me conseguí con un señor que escribe guiones (no recuerdo su nombre) y, como es de suponer, me instalé a hablar con él. Empezamos a hablar de mi paso por la bomba y de lo que significó eso para mí:

Yo: ¿Sabes? La gente ve lo que expresan los talentos y uno como escritor, obviamente sigue la línea del programa. Quizás no sea el más educativo y sea ponzoñoso, pero a mí me divertía mucho hacerlo.
Él: Claro, porque te gustaba.
Yo: Sí, a pesar de todo, yo lo extraño. A veces me pongo a pensar que fue chimbo haberme ido, pero necesitaba crecer como persona. Lo malo es que ahora para conseguir escribir de nuevo me va a costar. Lamentablemente, voy a tener que agarrar lo que salga.
Él: ¿Tú quieres, de verdad, ser guionista?
Yo: Sí, en serio, ese es mi sueño. Yo tengo muy claro lo que quiero hacer.
Él: Entonces yo te voy a dar un consejo: No te desvíes, si tú quieres ser guionista trabaja para y por ello. Quizás te salga algo que no te gusta, que no es lo tuyo, con lo que no te identificas, pero si eso está en tu camino y vas a hacer guiones, agárralo. Tú eres joven, ahora es que te queda camino. Lo mejor es que cuando seas lo que quieres y mires para atrás vas a decir "yo si le eché bolas para estar aquí". El camino más fácil nunca es el más satisfactorio.

Esas últimas líneas quedaron rondando en mi cabeza, hasta el día de hoy. Quizás escribir La Bomba no es algo que va conmigo, no es concordante con mi forma de ser y de pensar. Me quejaré, diré que es vacío (como siempre), probablemente algún día leerán en twitter alguna rabieta porque me mandaron a "inyectarle veneno", pero es guión y yo creo (diría Benedetti "de creer y de crear") que es mi camino. Dentro de algunos años cuando esté en otro lado mirarán mi curriculum y dirán "Ella tiene más experiencia en guiones que en otra cosa". Eso es lo que quiero.

Sé que dije "Volver a Televen es mi última opción", pero el pez muere por la boca y como le explicaba ayer a mi chico, mi sentimiento con Televen era como cuando uno tiene un ex novio al que dice odiar, pero es porque lo quiere mucho y no quiere que la gente lo sepa. Que uno dice cosas para convencerse de que no era feliz, pero en el fondo sabes que si lo eras, pese a algunos detalles. Así mismo. Por alguna razón, que tal vez ni yo entiendo, el canal es el sitio de trabajo donde yo he estado más feliz y cómoda.

Actualmente, pasa que estoy en una agencia de comunicaciones y me estoy quejando porque no estoy escribiendo guiones. Pasa que me siento más deshonesta conmigo misma estando en un lugar que no me gusta, que escribiéndole a cuatro personajes de la televisión nacional. Pasa que soy , y siempre fui, lo suficientemente sincera para decir "yo no voy a escribir esto porque no puedo" y se seguirá manteniendo así. Pasa que estoy haciendo una especialización en producción y dirección de cine, video y televisión y creo que vale más la pena estar en concordancia con eso porque así me siento cómoda. Pasa que hoy me siento feliz porque voy a volver a escribir, pero me invade la culpa porque, muy lamentablemente, me importa el "qué dirán".

Lo bueno es que al final, pasa -y siempre pasa- que las personas que saben lo que soy y como soy, mis amigos verdaderos, no me juzgan porque les importa más mi felicidad y los que me juzgan porque no tengo un trabajo "digno" pierden su tiempo metiéndose en la vida de los demás.

Sí, si me importa el qué dirán, pero me importa más conseguir lo que quiero. Y lo que quiero está en las letras, en la construcción e interpretación de personajes, en historias, en creatividad, en un set con cámaras, en el "vieneeee" de los en vivo, en la satisfacción de hacer algo que me llena, quizás no al 100%, pero me llena.

Debo decir algo: Vuelvo a La Bomba, como guionista... Y tenía tiempo sin sentirme tan feliz.

(Ojo: Esto no es una explicación para nadie, es un ejercicio de sinceridad conmigo misma. Lo necesitaba)

Comentarios

Andrea ha dicho que…
¡Mucha mierda, Mari!
Y al horno lo que digan los demás.
Pero tómate una foto con sus niches presentadores, porfaplis.
Un beso.
Roberto Franchi Capecchi ha dicho que…
Bravo por eso! Cuando uno se da cuenta de lo que quiere en realidad y para lo que sirve, no debería haber nada ni nadie que nos detenga. Ni siquiera un mal programa, porque de ahí parte lo que viene después. Manda el "que dirán" al carajo. Te felicito, de verdad.
PD: Si puedes, por mi, le das un lepe al gordo y le dices: "esto te lo manda roberto".
Moisés Pérez M. ha dicho que…
Eres valienteeeeeeee! Y por eso, 10 chocolates! Asumí ese rol cuando lo dejaste y me lo disfruté al máximo, con dolores de cabeza y frustaciones por ese personaje pintoresco como un patacón que tiene problemas con la lectura y le echa la culpa al guión. Ahora que lo dejo, vuelve a su cauce, a quien le inyectó el mayor veneno que ha tenido el guión de ese programa! Bravo, estarás como pez en el agua, y poca gente puede decir eso de su trabajo!
Y con eso de los lepes, hay un personaje más diminuto (u know who) que lo merece más que cualquier talentico que se deja manipular...
Y al que te critique, sólo dile "Raaaaallame el repollo".
Muack!

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