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Vete a la m-$#%*

En ciertos momentos de la vida provoca mandar a la gente a la m-$#%*. Yo soy tan ridículamente polite que nunca he dicho textualmente, pero si lo he hecho indirectamente. El problema en este caso es que la gente no suele entender que un: "Hablamos luego" es un "vete a la m-$#%*". My bad, lo sé.

He aquí algunos casos en los que debí haber dicho la hermosa frase y no lo hice. Repito: My bad.

Caso 1: El asesor de moda.

Él: Tú eres muy linda, amor.
Yo: (interrumpiendo) Gracias, bello *inserte aquí ojos de niña enamorada*
Él: Pero ¿sabes? Deberías aprender a vestirte, no sé. Usa pantalones a la cadera.
(Aquí debió haber ido el "vete a la m-$#%*")
Yo: ¿Tú estás como loco? ¿Ahora tú vas a venir a decirme a mí como vestirme? Pffff. Me largo, ábreme la puerta.

Resultado: Lo terminé a los tres días. LOCO.

Caso 2: Los exquisitos.

Ellos (sí fueron cuatro que me dijeron lo mismo así que generalizaré): Si vale, salimos ¡Finísimo!
Yo: Dale, pero no muy tarde pues... Digo, si me vas a llevar y luego regresarte.
Ellos: Bueno, es que... Yo no voy a poder llevarte porque la zona donde tú vives es muy peligrosa y no puedo meter el carro para allá.
(Aquí debió haber ido el "vete a la m-$#%*")
Yo: Aaaah ok...

Resultado: No salí más con uno y con los otros tres nunca.

Caso 3: El adicto al XboX 360.

Yo: Mi vida, ya son las 4. Se supone que íbamos a comer a las dos. ¿Por qué no te has venido?
Él: Ya va, mi amor, es que estoy matando un troll
(Aquí debió haber ido el "vete a la m-$#%*")
Yo: Mmm ok...

Resultado: La mega pelea del siglo. Terminamos al mes y yo sigo picada por eso. No puedo creerlo aún. ¿Un troll? U must be kidding me...


Caso 4: El bipolar.

Él: Entonces... Cuéntame más de tu trabajo, ¿Qué es lo que haces exactamente?
Yo: ¡Uy! Son muchas cosas: Reportes, ingresar ventas en el sistema, ayudo a mi compañera con la promoción.
Él: Pero ¿Cómo es eso específicamente? ¿Cómo son los reportes? ¡Cuéntame!
Yo: Son reportes en excel que se hacen con la información de...
(Pasamos como media hora hablando de mi trabajo, él preguntándome cosas y yo respondiendo como si fuese un cuestionario)
Él: ¡Ah ok! Chama pero... ¡tú hablas puro de trabajo!
(Aquí debió haber ido el "vete a la m-$#%*")
Yo: ¿Qué? Tú eres el que está con la preguntadera, yo sólo respondo.

Resultado: Dejé de hablar y de salir con él, no way.

Caso 5: El "papirruqui".

Él: ¡Mi amor! Estás perdida.
Yo: ¡Jejeje! Pues ¡tú también! ¿Cómo estás?
Él: Bien vale, yo pensé que hablaría contigo más seguido, como tú estabas loca por salir conmigo
(Aquí debió haber ido el "vete a la m-$#%*")
Yo: Say what? Tú eras el que estaba loco por salir conmigo. Asume tu barranco, mijo.

Resultado: Obvio, no salí y no saldré con él.

Creo que para la próxima vez no me contendré y diré esa frase maravillosa, quizás no sea muy polite, pero estoy segura que en esos momentos de idiotez mental del otro, debe ser muy, pero muy, relajante.

Comentarios

CB ha dicho que…
Pero es que todos (incluyéndote) nos mandamos cagadas de vez en cuando! Claro que igual ayuda cuando te lo dicen, y de una manera menos agresiva que un "VETE A LA M13#4!"

Ah, y si estaba matando un troll, probablemente jugaba WoW, no Xbox xD

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911

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En caso de emergencia, escriba. Deje salir todo lo que lleva dentro. Póngalo en palabras. Forme rimas. Aventúrese a las décimas. Quédese en la prosa. Déjelo salir.

En caso de emergencia, salga. Vaya a un lugar que no conozca. Pasee por un parque. Sienta la brisa, la naturaleza. Piérdase y aprenda cosas nuevas.

En caso de emergencia, medite. Respire y ponga su mente en blanco. Encuéntrese.

En caso de emergencia, hable. Busque a sus amigos, a los de siempre, a los más nuevos. A los de la birra y a los del café. Desahóguese, así sea por Whatsapp.

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