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Los Muppets toman Manhattan

Justo cuando estaba pensando en que no tenía material para escribir en mi blog y simultáneamente hacía zapping, me encontré con una gran joyita de 1984: "Los Muppets toman New York". Debo confesar que mi ánimo pasó de "soy demasiado vaga, me deprimo" a "soy demasiado vaga, pero tengo razones para sonreír".

Los muppets me recuerdan dos cosas. Dos cosas lindas, cabe destacar. En primer lugar me viene a la mente mi infancia con mi apartamento lleno de títeres y mi papá haciendo obras en el Cadafe, mi bautizo con mi propio teatro guiñol en casa y yo jugando con los títeres de mi papá. En segundo lugar por supuesto no puedo sino recordar a mi wii, mi chico, con el que comparto esta afición por los títeres y con el que le doy vida a las cosas inanimadas e invento historias. Es maravilloso poder compartir este extraño gusto con alguien (sonrío enorme mientras veo a la Rana René disfrazada con afro y blazer rosa ir a la oficina de un empresario a entregarle un guión).

A pesar de que crecí, mi niña interna sigue a flote y ella es la que me da energía para continuar cuando el mundo parece estar en contra. Sonrío, seguiré sonriendo, la película se acaba a las 07:20 así que no quiero perderme nada más.

A ustedes, les dejo un pedacito de este extraño gusto por los puppets: un video de la boda de René y Miss Piggy, con muchos personajes, incluso de Plaza Sésamo. ¡Finísimo! y Adorable :)



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Reflexiones de una 34B

Lo admito. Sí. Públicamente lo admito. Hace dos años me quería hacer las lolas. ¿Por qué? Pues la razón es muy sencilla: No estaba conforme con mi 32B. La verdad no estaba conforme con nada de mi cuerpo. Siempre fui gordita, pero a los 17 años y luego de experiencias la inseguridad aumenta y los complejos también.

Por circunstancias de la vida, e hipoglicemia, rebajé esos kilos de más y estaba on fire ¡jajaja!. Me sentía demasiado bien, pero aún quedaba ese pequeño detalle que me incomodaba: Mi 32B. Veía mis sostenes como si fueran para una niña de 12 años y me daban ganas de llorar. Seguía insistiendo: "Cuando tenga plata me hago las lolas".

Pero no hubo necesidad. Con el paso del tiempo mis queridas compañeras fueron creciendo a paso de vencedores, hasta llegar al tamaño que tienen ahorita, con el cual me siento bastante conforme y estoy tratando de ser feliz. Ya no pienso en operarme, sino después que tenga mis hijos porque se me van a chorrear horriblemente y tampoco quie…

Receta para sonreír

• Ingredientes:
- Amor de familia.
- Amigos verdaderos.
- Recuerdos agradables.
- Dulzura.
- Sueños de colores.
- Ilusión.
- Emociones y sentimientos.
- Un corazón grande y limpio.

• Preparación:
- Mezcle en un tazón grande (puede ser su corazón) la taza de amor familiar, la de buenos recuerdos y la de amistad verdadera.
- Agregue la cucharada grande de ilusión.
- Ponga a cocinar a fuego lento hasta que lo sienta lo suficientemente compacto como para que no se rompa con facilidad.
- Si no se espesa rápidamente no lo lleve a la nevera, cuando los recuerdos son fríos descomponen la receta. Tenga paciencia, tarde o temprano su sonrisa irá tomando forma.
- Una vez macizo, vierta en un envase (puede ser su corazón) la mezcla.
- Rellene el bizcocho con mucha dulzura.
- Cubra con la crema de sueños de colores.
- Déjelo secar por muy poco tiempo, mucho puede ocasionar el mismo efecto de la nevera, los sueños secos no son un buen ingrediente.
- Adorne …

911

En caso de emergencia, coma. Prepárese su desayuno favorito y cómaselo en la cena porque puede. Busque lo que le gusta. Endulce su paladar. 

En caso de emergencia, lea. Transpórtese a otros mundos. Vea con otros ojos. Forme parte de otras historias.

En caso de emergencia, escuche música. Cante como si estuviera frente a 200.000 personas. Baile como si nadie lo estuviera viendo. Agite la cabeza al ritmo del bajo.

En caso de emergencia, escriba. Deje salir todo lo que lleva dentro. Póngalo en palabras. Forme rimas. Aventúrese a las décimas. Quédese en la prosa. Déjelo salir.

En caso de emergencia, salga. Vaya a un lugar que no conozca. Pasee por un parque. Sienta la brisa, la naturaleza. Piérdase y aprenda cosas nuevas.

En caso de emergencia, medite. Respire y ponga su mente en blanco. Encuéntrese.

En caso de emergencia, hable. Busque a sus amigos, a los de siempre, a los más nuevos. A los de la birra y a los del café. Desahóguese, así sea por Whatsapp.

En caso de emergencia, abrace. A la fami…