Ir al contenido principal

Quién de nosotros

No me esperaba menos de Benedetti. La genialidad de sus textos es algo que definitivamente me hace tener muchas emociones juntas y que me lleva a reflexionar sobre la vida.

Quién de nosotros fue la primera novela del maestro, publicada en 1953. La crítica uruguaya la catalogó como "el libro más prometedor que nuestra literatura de ficción haya producido en estos años", y definitivamente así es.

En tres capíulos sencillos titulados "Miguel", "Alicia" y "Lucas" el autor expone la clásica historia de triángulo amoroso por medio de tres cartas. Los protagonistas de esta historia, ofrecen diferentes versiones de un mismo conflicto sentimental a través de un fascinante juego de espejos donde quedan reflejadas cada una de sus personalidades, pensamientos y modos de ver la vida y la situación en que se encuentran.

Miguel hombre casado con Alicia teje una historia de amor entre su esposa y su amigo Lucas, lo cual lo atormenta día a día y se cree culpable por el simple hecho de ser el que propició el encuentro entre el amor de su vida y su mejor amigo. Miguel tiene una personalidad débil y no se da cuenta que con sus acciones sólo aleja más a Alicia. Es conformista, mediocre y su existencia es vacía.

"Lo cierto es que la vida -¡qué indecente resulta nombrarla así, como si fuera una divinidad, como si encerrase una esotérica significación y no fuera lo que todos sabemos que es: una repetición, una aburrida repetición de dilemas, de rostros, de deseos!-, lo cierto es que la vida desde el principio me sacó ventajas y yo no he podido ni podré jamás recuperar el terreno perdido..."

Alicia no se explica el comportamiento de su esposo, es una mujer que se siente abandonada y lanzada a un abismo de situaciones inverosímiles que todavía no cobran sentido en su cabeza. Una mujer llena de dudas y pensamientos encontrados contra Miguel, que no ha hecho sino sólo hablar de su relación entre ella y Lucas. En su carta se despide de Miguel, para siempre.

"A menudo pensaste, con tu calma de siempre, que yo quería a Lucas (...) que me había equivocado eligiéndote (...) Pero eras tú el equivocado. Cuando te elegí, y antes de elegirte, me gustabas. Siempre me gustaste, me gustas aún..."

"No puedo perdonarte que me hayas hecho preferir a Lucas, cuando era tanto mejor quererte a ti"

Lucas, es simplemente Lucas un escritor bohemio que con una maravillosa narración enriquecida con pie de página nos da su versión. La verdadera. Lo que sucedió en realidad. Lo que es Miguel, lo que es Alicia. Un triángulo en el que él formó parte casi sin estar. Omnipresente. Simplemente Lucas.

"Todo estaba dicho, se fue y no volverá. Ahora es el momento de preguntarme por qué no quise hacerlo (...) si Miguel no hubiera tomado la única decisión de su vida"

Y con esa frase de Lucas termina el cuento... Con la maravillosa frase que titula el cuento y que debería ser el título personal de todos los seres humanos cuando se nos pase por la cabeza emitir comentarios acerca de los demás... Sencillamente porque al final:

¿Quién de nosotros juzga a quién?

Comentarios

true ha dicho que…
Como siempre...
Fue un honor haber leido las lineas de este gran poeta, escritor y demas... y sin duda alguna... este es un clásico! si...
donde no te das cuenta y rehuyes a lo ya "predestinado"... aveces es algo burdo hablar de lo bueno y malo... la "infidelidad" es bella... es la busqueda de ti mismo! Esta obra es magnifica! esplendida! No hay más que decir... maravillosa!!

Entradas populares de este blog

Reflexiones de una 34B

Lo admito. Sí. Públicamente lo admito. Hace dos años me quería hacer las lolas. ¿Por qué? Pues la razón es muy sencilla: No estaba conforme con mi 32B. La verdad no estaba conforme con nada de mi cuerpo. Siempre fui gordita, pero a los 17 años y luego de experiencias la inseguridad aumenta y los complejos también.

Por circunstancias de la vida, e hipoglicemia, rebajé esos kilos de más y estaba on fire ¡jajaja!. Me sentía demasiado bien, pero aún quedaba ese pequeño detalle que me incomodaba: Mi 32B. Veía mis sostenes como si fueran para una niña de 12 años y me daban ganas de llorar. Seguía insistiendo: "Cuando tenga plata me hago las lolas".

Pero no hubo necesidad. Con el paso del tiempo mis queridas compañeras fueron creciendo a paso de vencedores, hasta llegar al tamaño que tienen ahorita, con el cual me siento bastante conforme y estoy tratando de ser feliz. Ya no pienso en operarme, sino después que tenga mis hijos porque se me van a chorrear horriblemente y tampoco quie…

Receta para sonreír

• Ingredientes:
- Amor de familia.
- Amigos verdaderos.
- Recuerdos agradables.
- Dulzura.
- Sueños de colores.
- Ilusión.
- Emociones y sentimientos.
- Un corazón grande y limpio.

• Preparación:
- Mezcle en un tazón grande (puede ser su corazón) la taza de amor familiar, la de buenos recuerdos y la de amistad verdadera.
- Agregue la cucharada grande de ilusión.
- Ponga a cocinar a fuego lento hasta que lo sienta lo suficientemente compacto como para que no se rompa con facilidad.
- Si no se espesa rápidamente no lo lleve a la nevera, cuando los recuerdos son fríos descomponen la receta. Tenga paciencia, tarde o temprano su sonrisa irá tomando forma.
- Una vez macizo, vierta en un envase (puede ser su corazón) la mezcla.
- Rellene el bizcocho con mucha dulzura.
- Cubra con la crema de sueños de colores.
- Déjelo secar por muy poco tiempo, mucho puede ocasionar el mismo efecto de la nevera, los sueños secos no son un buen ingrediente.
- Adorne …

911

En caso de emergencia, coma. Prepárese su desayuno favorito y cómaselo en la cena porque puede. Busque lo que le gusta. Endulce su paladar. 

En caso de emergencia, lea. Transpórtese a otros mundos. Vea con otros ojos. Forme parte de otras historias.

En caso de emergencia, escuche música. Cante como si estuviera frente a 200.000 personas. Baile como si nadie lo estuviera viendo. Agite la cabeza al ritmo del bajo.

En caso de emergencia, escriba. Deje salir todo lo que lleva dentro. Póngalo en palabras. Forme rimas. Aventúrese a las décimas. Quédese en la prosa. Déjelo salir.

En caso de emergencia, salga. Vaya a un lugar que no conozca. Pasee por un parque. Sienta la brisa, la naturaleza. Piérdase y aprenda cosas nuevas.

En caso de emergencia, medite. Respire y ponga su mente en blanco. Encuéntrese.

En caso de emergencia, hable. Busque a sus amigos, a los de siempre, a los más nuevos. A los de la birra y a los del café. Desahóguese, así sea por Whatsapp.

En caso de emergencia, abrace. A la fami…