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Lo esencial es invisible a los ojos...


La primera vez que supe de la existencia de este pequeño ser fue cuando tenía como siete años. Mi papá era actor de teatro y para ese momento interpretó al piloto. Yo, quedé encantada y poco después ya me había leído el libro. En el Plan Vacacional nos mandaron a hacer un dibujo y yo hice el clásico sombrero que, realmente, es una boa que se tragó un elefante.

Pasó el tiempo y a los doce años, en séptimo grado nos mandaron a elegir un libro cualquiera para una actividad. Yo elegí El Principito y fue una aventura maravillosa encontrar las imágenes sensoriales y los recursos literarios en ella. Es el análisis más rico que he hecho en mi vida, quizás porque lo disfruté. Y mucho.

A los diecisiete, pasando de primer a segundo semestre Antonio nos recomendó leer narrativa para Castellano II. Yo, primero que todo repasé de nuevo las líneas de Antoine De Saint-Exupery. Es que leerlo es como una costumbre inexorable que tengo. Es un descubrir de cosas nuevas y fascinantes. Es degustar cada palabra y sentir cada frase. Es oler la rosa. Sonreír con el niño. Llorar con el piloto. Es eso y más.

Este año volvió a mí. Porque necesitaba perderme del día a día y que ese piloto me llevara en su avión. Porque me dieron unas ganas incontrolables de aterrizar en el desierto y conseguirme con ese diminuto individuo que me enseñaría que también se puede vivir en un mundo fantástico. Y este año fue mejor porque el libro me lo regaló mi salvavidas, él que hace tantos años me enseñó en vivo quién era El Principito... Mi piloto de sueños, mi papá.

Y fue aún mejor porque una vez escuché que si una persona te regala ese libro es porque te quiere de verdad. Porque estoy convencida de que no hay una mejor manera de demostrar afecto que obsequiando ese tesoro de la literatura mundial. Porque yo también lo regalé una vez y no me arrepiento. Porque El Principito es amor y amor del que no se ve, del que se siente.

Porque elegí la mejor frase para desarrollar mi tesis y mi vida. Porque es cierto, verdadero. Porque, definitivamente: "No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos".


¡MIL GRACIAS, PAPÁ!

Comentarios

Beatriz E Moreno ha dicho que…
Ecabo de encontrar tu blog, me encanto! Ademas que cualquier persona que am el principito tanto com yo, tiene que estar en mi blog roll!
isaac ha dicho que…
LO LEI POR PRIMERA VEZ COMO A LOS 8 AÑOS SI MAL NO RECUERDO, ESTABA EN TERCER GRADO Y LO LEI JUNTO CON MI MAMA. TERMINAMOS LOS DOS LLORANDO (NO ME DA PENA ADMITIRLO)

SE LO HE REGALADO A VARIAS PERSONAS POR QUE CREO QUE ES UN LIBRO QUE NADIE DEBE DEJAR DE LEER.

SIMPLEMENTE ESPECTACULAR.

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- Rellene el bizcocho con mucha dulzura.
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911

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En caso de emergencia, lea. Transpórtese a otros mundos. Vea con otros ojos. Forme parte de otras historias.

En caso de emergencia, escuche música. Cante como si estuviera frente a 200.000 personas. Baile como si nadie lo estuviera viendo. Agite la cabeza al ritmo del bajo.

En caso de emergencia, escriba. Deje salir todo lo que lleva dentro. Póngalo en palabras. Forme rimas. Aventúrese a las décimas. Quédese en la prosa. Déjelo salir.

En caso de emergencia, salga. Vaya a un lugar que no conozca. Pasee por un parque. Sienta la brisa, la naturaleza. Piérdase y aprenda cosas nuevas.

En caso de emergencia, medite. Respire y ponga su mente en blanco. Encuéntrese.

En caso de emergencia, hable. Busque a sus amigos, a los de siempre, a los más nuevos. A los de la birra y a los del café. Desahóguese, así sea por Whatsapp.

En caso de emergencia, abrace. A la fami…