martes 17 de noviembre de 2009

Querido Blog...

Disculpa si te he tenido abandonadpo por tanto tiempo. Sabes que me gusta escribir en casa y que mi hermano aún no conecta mi computadora, por ende, estoy out of service. Sí sí, sé que vas a empezar a reprocharme que tengo computadora en el trabajo, pero c'mon... No me provoca escribir teniendo un nido de víboras a mi alrededor, no es mi espacio; además te cuento que mi puesto huele a jugo de naranja vencido y aún no hacen nada para solucionarlo.

Tengo mil cosas que contarte, anécdotas que vaciar en ti, frases, pensamientos, de todo. He estado pensando seriamente en escribir de varias cosas, pero ninguna termina de salir a flote. Quiero escribir de la cultura tercermundista sub-desarrollada de la gente que no entiende el arte de calle, es decir, a los malabaristas de semáforo. Quiero escribir de por qué me gusta el cine francés, su estética y sus guiones. Quiero escribir de música, de gastronomía, de lo que sea, pero no me nace. Tengo una sequía creativa. Lo siento.

Prometo que trataré de volver as soon as possible, por lo pronto... Te dejo este cariñito, para que veas, que jamás te he abandonado, ni tengo pensado hacerlo.

*Mari

viernes 30 de octubre de 2009

A mí si me gusta Calle 13 ¿y qué?

Recuerdo la primera vez que me hablaron del grupo, yo estaba en quinto semestre, comenzaba el 2006. Mi amiga Y2 me cantaba una canción que decía algo como "que mojan el arroz con un poco de aguacate" y que era muy fina, yo no la había escuchado jamás; sin embargo a los pocos días vi el vídeo en algún canal de cable y morí. Y2 y yo nos aprendimos la canción como en una semana y caminábamos por la escuela como las bailarinas del video, moviendo la cintura con un pasito divertido, mientras un amigo nos pedía que nos pusiéramos las mini-mini-mini faldas blancas que usaban las chicas. NOT! Ya sabía que era un dúo y que se llamaban Calle 13, nada más.

Poco a poco empecé a averiguar de ellos, leer en internet, ver entrevistas en televisión, etcétera y mi corazón latía al unísono con el beat de sus canciones. Las líricas de Residente y la música de Visitante siempre me parecieron excelentes y aunque muchos lo catalogaban como reggaeton yo sabía que su estilo era algo más allá. No creo que sea necesario definir un género, no creo que sea necesario encasillar para que te guste algo, así Calle 13 se convertía en uno de mis favoritos.


"Se vale to' en este sandwich de salchicha, se vale to' aunque pasen con ficha", "¿Qué pensarán de nosotros en Japón pón?", "Te vo' a pinta' la playa azul crayola, vámonos que fuímonos, que vámonos que yola" entraron en mi MP3 y cuando iba para la agencia a finales del 2006 las escuchaba feliz de la vida. El Tango del Pecado, La cumbia de los Aburridos y La fokin moda fueron los que ratificaron mi amor por Calle 13. Las ponía en el carro y mi mamá me decía que las quitara, porque las letras eran horribles mientras que yo le cantaba "Llegó la araña que el idioma daña, la Real Academia yo se la dejo a España" ¡jajajajaja!

Un día cuando hacía zapping me encontré con un video donde Residente estaba enrollado en unas sábanas con una chica, escuché la canción. "Tú eres mi vitamina del pecho, mi fibra" y allí, justo allí, me terminé de enamorar. Un beso de desayuno es la canción romántica con más estilo de la vida, así es. Sale al mercado Los de atrás vienen conmigo y No hay nadie como tú a dúo con Café Tacuba (canción que me recuerda a Carrr inevitablemente), Que lloren y su crítica al reggaeton y Ven y críticame con su actitud de no me importa lo que digan, la cual han mantenido siempre. Luego La perla con Rubén Blades y honor a un barrio de Puerto Rico con sabor tropical. En fin, no hay nada que no me gusta de ellos. Punto.


Soy una fanática enamorada, lo digo sin careta. Cuando me tomé la foto con Residente bajé temblando las escaleras, lo admito. Me gusta Calle 13 por su música, por lo que hacen, por lo que escriben, por lo que cantan, por su actitud. En realidad no me importa si cantan en el Anfiteatro del Sambil o en La Carlota, porque de haber podido hubiese ido a los dos conciertos. Lastimosamente no pude ir al del Sambil, ahora me parece una gran oportunidad verlos gratis en La Carlota. No me lo voy a perder. Me gustan los panas, pues.

Así que sí Dios quiere y me lo permite iré mañana a Calle 13, yo sí cantaré sus rimas pueltoriqueñas con L en vez de R, yo sí me tripearé bailarlos porque... Independientemente de todo, a mí si me gusta Calle 13 ¿y qué?

(Mientras hacía este post sonaba y cantaba "Esto se lo dedico a los que trabajan por un sueldo bajito pa' darle de comer a sus pollitos...")

domingo 25 de octubre de 2009

Un Día no tan Naranja...


¡Fuck, fuck y más fuck! Eso es lo único que puedo decir de la película venezolana "Día Naranja". Desde que vi los cortes me entusiasmé demasiado y moría por ver el film, sobre todo porque el término "Día Naranja" es el que utilizo en mi cotidianidad para describir los días bonitos (¡Claro! Eso gracias a "Amelié", donde en una parte se expresa que los días naranja son los días de amor); sin embargo ha sido una de mis más grandes decepciones del séptimo arte.

De la dirección de arte y fotografía no puedo quejarme, el manejo de los colores es simplemente maravilloso y la recreación de los escenarios es hermosa. Dentro de toda la película utilizan un concepto de arte pop con colores brillantes, cálidos y fríos, que me encantó. Cada espacio está ambientado acorde con la forma de ser del personaje y se fijaron muy bien en los detalles. 20 puntos por ahí. El cuatro de la chama de Caracas es be-llí-si-mo y aunque pueda parecer sobrecargado, creo que estuvo muy bien hecho, la casa de la bogotana es artística al 100% y la de la argentina sobria, ordenada y cuadrada, just like her.

A nivel de guión me pareció muy pobre en el sentido de que toda la película es predecible y del final mejor ni hablemos. ¿Cuál es el sentido de darle todo el peso del embarazo de las chamas a la trama, cuando al final no vas a develarlo? No lo sé. Está bien, cada quién le da a sus historias el final que quiere, pero a mí me parece que quedó en el aire, terminó vacía. A mi parecer la historia más consistente fue la de la chica argentina, independiente, Sigo XXI total; la caraqueña me aburrió, incluso a mí la persona más rosa (magenta actually) del planeta me pareció que fue extremadamente exagerado su nivel de niñez y de vivir en una realidad paralela en un mundo animé "Sailor moon"; la colombiana tampoco estuvo mal, pero no me llenó del todo; aunque de las tres haya sido con quién más me identifiqué. Un punto a favor sí creo que fue el establecimiento de personalidades de las protagonistas; cada quién tenía una forma de ser muy bien marcada y diferentes una de la otra lo cual le dio diversidad a la trama, aún cuando el desarrollo de la misma fue escaso.

Otro detalle fueron las actuaciones, en este caso de la chica venezolana Carolina Riveros y el famoso Reinaldo Zavarce "Peche", protagonista de la serie Isa TKM y novio de la caraqueña dentro del film. Ella al ser tan niña rayó en lo tonta y él no pudo ser más falso porque no es más enano (ojo no tengo nada en contra de la gente bajita, pero este pana debe medir lo mismo que yo ¡jeje!), el chamo se molesta y parece que no sintiera, ellos no me transmitieron nada. Por último, hubo partes totalmente injustificadas, la caricatura de la amiga de la argentina cantando "soy una mujer carnal" a mitad de película no estuvo bien. ¡NO! A mí no me gustó, fue como una oración subordinada, quitas ese pedazo y queda completamente igual.

Quizás fui muy dura en mi crítica, pero también quizás fue mi error fue ir a ver la película pensando que sería un exitazo, o pensar que tendríamos una suerte de Amelié hecha por venezolanos, o enamorarme de lo visual sin pensar en el contenido... Yo no soy una crítica de cine, ni pretendo serlo, pero debo decir que esta película fue una gran desilusión para mí, tal vez la gente la ame ¡que sé yo! Pero lo que me queda es ir a ver otra película en el cine que me saque la espinita de este Día -no tan- Naranja...

miércoles 14 de octubre de 2009

Ese día...

Trabajar en un programa de chismes no es fácil. Podría serlo, ¡vamo'! es escribir chismes malsanos y comentarios, por lo general destructivos, en tono de doñas chismosas de vecindad aderezados con frases, refranes y lugares comunes de la idiosincrasia venezolana. Podría ser sencillo, pero para mí no lo es.

Escribir para un programa cuyo fuerte son los chismes nunca fue mi sueño de vida porque significa "ser chismosa", literalmente. No puedo negar que el chisme / brollo / cotilleo "no me gusta, pero me entretiene", claro si lo veo de lejos, como una espectadora, no viviendo y conviviendo a diario con él. No puedo decir que soy una santa, que yo no critico y que no hablo mal de ciertas personas, pero mi naturaleza, definitivamente, va evocada hacer el bien no a destruir.

Entonces, ¿por qué estoy aquí? Sencillo. Dos palabras: Recién graduada. Estoy adquiriendo experiencia, "fogueándome", labrando mi carrera. Sin embargo, siento que como escritora no puedo crecer mucho si todos los días tengo que escribir "Muy buenos días Venezuela, bienvenidos una vez más al programa de farándula número uno de la televisión venezolana". Siento que es difícil crecer cuando no puedo utilizar mi léxico al 100% porque estoy escribiendo para un target determinado. Es bastante díficil sentirse a gusto cuando la vida privada de los artistas (incluso así no lo sean) es la prioridad.

Tampoco soy una "intensa", pero definitivamente a Venezuela le hace falta más cultura y menos faranduleo. Mi fuentes favoritas siempre fueron arte y espectáculos, cultura y salud. Estoy ahorita manejando una, pero no como soñaba. Yo quiero ir a exposiciones de arte, entrevistar artistas (escultores, pintores, escritores, músicos de verdad), ir a conciertos de música venezolana, jazz o algún otro género que no sea pop o reggaeton, asistir a los bautizos de libros, hacer reseñas donde tenga que documentarme y leer bastante para aprender cada día más.

Lo otro que también quiero es escribir novelas y telenovelas. Me apasiona el hecho de crear nuevas vidas por medio de las letras. Me encanta adentrarme en el mundo personal de un ser que no existe, pero que el colectivo cree que sí, vive y padece sus emociones como si fuera de su familia. Es fascinante explorar los sentimientos de un hombre o una mujer quienes, quizás, no son en lo absoluto parecidos a uno, y entonces uno tiene que sentir más allá, creérselo. Es amazing, me llena.

Yo si rumbeo, voy a conciertos comerciales y canto las canciones de L'squadron, pero no es el estilo de vida que quiero llevar. La farándula no es lo mío. Lo positivo de esto es que escribo. Me sumerjo en mis letras y el sonido del teclado, aunque sea en banalidades. Soy muy joven, tengo la vida por delante, cumpliré mi sueño y ese día me devolveré a este post donde todavía con ojos de esperanza veía mi futuro lejos, pero alcanzable. Ese día seré lo que siempre he querido ser. Ese día... Llegará...

martes 6 de octubre de 2009

Musical Mood VI: "No veo la hora de volverte a ver"



El video es hermosísimo, la canción cursisíma, pero bella también y, como siempre, está acorde con cierta situación de mi vida...
"No veo la hora de contarte algún secreto... No veo la hora de explicarte quien soy yo y recuperar los momentos que perdimos en el camino solos tú y yo..."

domingo 4 de octubre de 2009

Antes y después de Amelié


Desde que vi Closer en el 2004 pasó a ser mi película favorita. Creo que Patrick Marber logró plasmar la cruda realidad de las relaciones humanas, con sus altos y su bajos en este film y eso me atrapó completamente. El hecho de que no sea una historia de amor rosa que tiene un obstáculo, logra superarse y viven felices para siempre me movió. Sin embargo, con el paso del tiempo me he dado cuenta que hay una película que tiene un mayor significado para mí: Le fabuleux destin d'Amelié Poulain.

Amelié es una chica cualquiera con muchos ideales y ganas de cambiar al mundo. Su meta es hacer feliz a las personas para crear un mundo mejor. (Isn't that sweet?). Es curiosa por naturaleza y ávida por aprender nuevas cosas. Además disfruta de las cosas sencillas de la vida como meter la mano en un tobo de granos, lanzar piedras al río desde el puente o quebrar la capa de una creme bruleé con una cuchara. No se complica. Y así es feliz.

Por supuesto, Amelié también tiene su parte cursi / rosa, más bella imposible. Por curiosidad y digamos que destino, se encontró con su príncipe azul Nino Quincampoix y le enseñó que el amor se consigue siguiendo pistas. Un álbum de fotos con partes de su cuerpo al azar y un mapa donde seguía flechas azules fueron los detalles que más me marcaron. Creo que alguna vez quisiera hacer, o que me hagan, cualquiera de las dos cosas.

Amelié es una luchadora. Eso me gusta. No se da por vencido fácilmente y al final cumple su cometido: Hacer felices a las demás personas. Claro, ella no pensaba que en el camino también encontraría la felicidad, aunque tratara de evitarla a toda costa. Eso es mejor y todo.

Por supuesto tengo mi frase favorita, la del hombre del esqueleto de vidrio:

"Voilá ma petite Amelié Vous n'avez pas des os en verre. Vous pouvez vous cogner à la vraie vie. Si vous laissez passer cette chance, alors avec le temps, c'est votre coeur qui va devenir aussi sec et cassant que mon squelette. Alors, allez-y, nom d'un chien!"

Traducida sería:

"Verás, mi pequeña Amelié, tú no tienes los huesos de cristal. Puedes soportar los golpes de la vida. Si dejas pasar esta oportunidad con el tiempo tu corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿Qué esperas? ¡Ve por él!

¿A qué quiero llegar con todo esto? A que mi vida ahora tiene un antes y un después de Amelié. Quizás es porque me identifico mucho con este personaje maravillosamente creado por Jean Pierre Jeunet. Quizás es porque soy una soñadora / altruista / idealista. No lo sé. Lo que sí sé es que ver esta película me da esperanza y me hace sentir bien. Por eso puedo verla mil veces y jamás cansarme. Antes estaba triste y me sumergía en Ricardo Arjona, ahora me sumerjo en líneas en francés y la música de Yann Tiersen. Eso es mucho más reconfortante que Arjona, believe me.

Si su meta era hacer feliz a las personas Jean Pierre lo logró con Amelié, porque por lo menos a mí, ver
Le fabuleux destin d'Amelié Poulain me hace muy feliz. #yosisoyjevita ¿y qué?

miércoles 30 de septiembre de 2009

Soy una eterna enamorada

Amo a mi familia que con sus gestos y sus palabras hacen que me sienta las mujer más afortunada del mundo sólo por tenerlos. Mi madre perfecta, mi padre consentidor, mis hermanos ejemplos a seguir, mi abuela la ternura, todos me enamoran. Cada día que pasa me enamoro más de la sonrisa de mi sobrino que, aunque sólo pueda mirarla por foto, me ilumina el día y da la esperanza y la inocencia que se pierde al trabajar rutinariamente en un programa de chismes que lo único que hace es inyectarte veneno (gracias a Dios estoy vacunada en contra de eso).

Mis amigos me enamoran con cada paso que dan a mi lado porque siempre están allí apoyándome, de forma incondicional, como si no hubiese mañana, como si mi vida dependiera de sus consejos. Todos, me enamoran, las de siempre, las "rosadas", la camada e incluso a los que conocí por medio del monitor. Me enamoran sus cuentos, sus sonrisas, sus ocurrencias, su inteligencia, su forma de decir las cosas, incluso sus comentarios en las fotos de facebook y sus tweets que aunque no son "face to face" me hacen sentir grandota por dentro.

Estoy profundamente enamorada de la poesía, de la prosa, de las letras, del oficio de escribir. Amo el don que tengo de poder expresar de forma tan clara lo que quiero en palabras y hacerlo en un lenguaje universal. Amo escribir. Estoy enamorada de mi carrera, de lo que estudié cinco años; amo la comunicación, porque casualmente hoy no tenía mucho en que pensar y me puse a recordar las teorías de Lasswell, Luhmann, Barthés, Saussure y pare usted de contar. No, no estoy loca, sólo soy medio nerd.

Mi amor por el progreso y la evolución es enorme. Estoy enamorada de los valores, aunque sean predeterminados por patrones sociales que nos hagan definir entre bueno y malo. Por encima de todo amo la felicidad, la armonía, la tolerancia, el respeto, la inocencia y el amor en sí mismo porque a mi parecer te hace volar y te da libertad. Por último, pero no menos importante, estoy enamorada de mí, porque sí pues. Me amo. Is that a sin? Hoy es un gran día para decidir volver a empezar.