martes, 16 de septiembre de 2014

Día 2: Súper 99

En Panamá estamos quedándonos con unos amigos, como no les pagamos el alquiler, decidimos hacerles el mercado. 

Desde un principio yo sabía que esto iba a ser una experiencia "religiosa", ya que en Venezuela teníamos tiempo sin ver un automercado surtido, pero tampoco quería ser demasiado boleta e ir por los pasillos como niño en Disney.

Afortunadamente, me comporté en el Súper 99, (así se llama el automercado). No grité "miraaaa amoooor hay varias marcas de champú y desodorante", solo me acerqué y agarré lo que necesitaba. Básicamente, llené la parte chiquita del carrito con artículos de higiene personal jajaja. Bien por ahí.

Con la comida fue igual, también llevábamos una lista y había que atenerse a ella. Este no es un momento para inventar, lo único que metí adicional fue una mostaza dijon. Kudos para mí.

Esa fue la primera vez, vamos a ver cuando tengamos suficientes ingresos si será igual. Yo creo que no, que iré por los pasillos metiendo de todo mientras suena alguna canción de Pitbull y caminando como una de las aspirantes a American Next Top Model. 

Ya les contaré ;)

lunes, 15 de septiembre de 2014

Panamá: Día 1






Hace unos meses compramos el pasaje que cambiaría nuestras vidas. El 12 de septiembre nos "iríamos demasiado" a un país desconocido que nos daría la oportunidad de empezar otra vez.

Después de un retraso en Santa Bárbara, un día en el Meliá, reubicaciones de puesto un avión digno del terminal de Nuevo Circo y una maleta que no tenemos, por fin aquí estamos, en Panamá. 

La ciudad ayer fue amable, básicamente, no nos mató el calor jeje. Fuimos a un centro comercial que queda cerca de nuestro nuevo hogar temporal que está en San Francisco (debo preguntar el nombre del cc). Tomé Café Juan Valdés. Compramos nuestras líneas telefónicas en +Móvil. Fuimos a un automercado y flipé con las 25 marcas de mantequilla de maní y otros productos. Btw, ¡hay queso paisa aquí! #Felicidad. Comimos en Taco Bell... Me cayó de la patada :(. Vi ropa alucinante, pero estamos en momento de austeridad y ahorro hasta nuevo aviso. 

So far, so good :) Hoy nos preparamos para lo que viene, estoy segura que será algo muy bueno.

viernes, 1 de agosto de 2014

viernes, 30 de mayo de 2014

Sometimes...

- Lloro más de lo que debo, entonces me duele la cabeza y digo que seré fuerte. Casi nunca funciona.

Soy muy feliz, entonces me río a carcajadas y no me importa quien está alrededor. Amo cuando eso pasa. (Pasa todos los días cuando trabajas con gente tan genial).

- Trato de ocultar las cosas, luego viene alguien que me conoce muy bien, me lee la mirada, entonces la mentira queda al descubierto. Ups.

- Digo realmente lo que siento. Lo usual es que me calle todo porque "no es importante", "no vale la pena", o "se me pasará", entonces, cuando es demasiado tarde, exploto. Mal, muy mal.

No puedo describir lo que pasa por mi mente, entonces, milagrosamente, llega una canción que describe lo que siento y sonrío.

-  Escucho una canción mil veces porque la letra es hermosa, aunque no tenga nada que ver conmigo, entonces la convierto en un himno. Esta semana tuve pegada esta:



Esta es la de él :)


More than just a partner or a lover... I'm your friend (L)



miércoles, 7 de mayo de 2014

Yo tb tq

Cuando tenía 15 años estaban de moda el Messenger y los mensajitos de texto, pero eran una especie de lujo. Si quería chatear tenía que ir a un cyber o "robarle" el dial-up a un amigo de mi hermano que le "prestaba" la clave. Si quería mandar mensajitos, que no fueran a Digitel, tenía que pedir prestado un teléfono. Era un fastidio, pero todos (o la mayoría) lo hacíamos, aunque nos complicara más nuestra adolescencia.

Recuerdo haber tenido muchas "peleas" con mis amigos por algo que dije y se malinterpretó. Recuerdo que una vez un amigo me dijo que no iba pendiente conmigo porque le respondí un piropo con un "Q bello *corazón*". Ah ok. Ciertamente, la comunicación digital siempre ha sido complicada. 

Podemos decir muchas cosas que en nuestra cabeza suenan bien, pero fuera (o dentro) de contexto son horribles. Luego vienen los: "no me malinterpretes", "no quise decir eso", "creo que no me expliqué bien", y todas esas frases con las que uno trata de arreglarlo y luego es peor. Ni hablar cuando uno usa emoticones. Por ejemplo, a él no le gustan los ;) porque le parecen sarcásticos, yo los amo porque son picarones; una amiga odia los :) porque le parecen sonrisita falsa, a mí me encantan porque son cuchis... Y así mil más. 

Insisto es complicado y eso que sólo me estoy refiriendo a chats (actualmente Whatsapp, Gtalk y hasta SMS), no voy a ahondar en Facebook, Twitter o Instagram, donde el stalkeo es socialmente aceptable (aunque también nos jode) y un piche like puede desatar malentendidos.

Ahora, ¿por qué toda esta reflexión? Por este corto que vi anoche. No es el mejor del planeta, pero explica perfectamente mi punto. Y es que, aunque a veces sea "fastidioso", señores, hay que hablar... Y lo digo yo, la reina del "mejor escríbeme"...


domingo, 27 de abril de 2014

Lo que escucho por la calle

Lugar: La California.
Hora: 7:30 p.m.
Mototaxista de unos 26 años, aproximadamente.


"Yo sí tengo una meta en la vida... Cogerme a todas las mujeres que pueda".


OK. ESO, es tener una meta a largo plazo, ¡jajaja!

jueves, 3 de abril de 2014

Me sirve y no me sirve

Me sirve y no me sirve 
La esperanza tan dulce, 
tan pulida, tan triste, 
la promesa tan leve, 
no me sirve. 
No me sirve tan mansa la esperanza 

La rabia tan sumisa, 
tan débil, tan humilde, 
el furor tan prudente 
no me sirve. 
No me sirve 
Tan sabia tanta rabia. 

El grito tan exacto 
si el tiempo lo permite, 
alarido tan pulcro 
no me sirve. 
No me sirve tan bueno 
Tanto trueno 

El coraje tan dócil 
la bravura tan chirle, 
la intrepidez tan lenta 
no me sirve. 
No me sirve 
tan fría la osadía. 

Si me sirve la vida 
que es vida hasta morirse, 
y el corazón alerta sí me sirve. 
Me sirve cuando avanza 
la confianza. 

Me sirve tu mirada 
que es generosa y firme, 
y tu silencio franco sí me sirve. 
Me sirve la medida de tu vida. 

Me sirve tu futuro 
que es un presente libre, 
y tu lucha de siempre 
sí me sirve. 
Me sirve tu batalla 
sin medalla. 

Me sirve la modestia 
de tu orgullo posible, 
y tu mano segura 
sí me sirve. 
Me sirve tu sendero, 
compañero.

Mario Benedetti